La he visto tres veces y me ha llevado a buscar los libros del escritor Peter Stamm. "La vida que queríamos" es una historia que refleja la profunda frustración del ser humano. Se centra en la vida de dos parejas, una de ellas que es la protagonista pasa por el duelo de no poder concebir un hijo y llevan varios tratamientos fallidos de FIV. Sólo quien ha pasado por un tratamiento así puede empatizar genuinamente con la Alice, pues son tratamientos muy exigentes en muchos sentidos, físico, mental, emocional, económico y que, además, ponen a prueba a la pareja más estable.
La historia se centra en que se van de vacaciones por recomendación del médico que ha llevado el proceso de fertilidad de la pareja para que descansen física y psicológicamente y al lado llega una familia ruidosa que tiene una niña pequeña y un adolescente con el que no pueden comunicarse.
Me gustó mucho porque retrata a través de las emociones, conductas, miradas, silencios y expresiones de los personajes la vida matrimonial, por un lado, una pareja con hijos, estresada y cansada que busca paz, mientras que la otra, de manera irónica con exceso de paz que lleva a cuestas la frustración de quererlos y no poder concebirlos.
Hay tantas cosas para analizar y reflexionar en esos diálogos y situaciones que viven en sus días de vacaciones en las que se entrelazan las historias de las dos parejas: "no tienen hijos verdad, tienen suerte", "no sé para qué tienen hijos (mientras en el restaurante ven a un niño con una tableta), -pues no creo que puedan tener una conversación en paz, seguramente nos envidian". Cuestiona la idea de los hijos como parte de la felicidad, "la familia felíz", pues ninguna de las dos parejas lo son, unos porque los tienen y se están en constante tensión ( está niña me va a provocar un infarto) y la otra porque no puede tenerlos y tienen que reajustar expectativas y proyecto de vida. Las dos parejas se reflejan y ven en la otra, la vida que les atrae pero que desconocen.