domingo, 21 de diciembre de 2025
El pequeño libro del duelo
sábado, 13 de diciembre de 2025
Generalidades del duelo
sábado, 6 de diciembre de 2025
Vivir con nuestros muertos
"Vivir con nuestros muertos" de Delphine Horvilleur, uff, qué libro, el único libro que me ha hecho llorar este año, con la historia de "Ariane", tardé en volver de ella, aunque todas son muy conmovedoras y es que ella es una rabina, escritora y filósofa que oficia ceremonias funerarias donde se despiden a las personas que han fallecido y se encarga de recopilar datos e información sobre su vida para esos momentos en que como ella menciona refleja a los familiares y amigos de algún modo cómo ha sido la vida y la persona que partió.
Como digo es profundo y conmovedor, cada capítulo trata sobre la ceremonia de las personas a las que ha acompañado en su último adiós retratando el impacto humano que se tiene frente a la muerte de alguien cercano, la forma en que cada familia atraviesa esos momentos tormentosos del dolor y el shock. ¿Qué se le puede decir a una persona que acaba de perder a un ser querido y tiene destrozado el corazón?
Al leer puedo darme cuenta de que Delphine es una mujer muy valiente, inteligente y especial que utiliza el humor de manera constante en el libro y al redactar también plasma partes de su propia vida y sus pensamientos y creencias sobre la vida y la muerte.
Hay un chiste que te mueve porque es muy crudo: "Estos son dos supervivientes de los campos que están haciendo humor negro sobre el Holocausto. Dios, que pasaba por allí, los interrumpe: -Pero ¿cómo os atrevéis a bromear con tamaña catástrofe?-, y los supervivientes le dicen: ¡Tú qué vas a saber, si no estabas allí!". Reflejando el toque confrontativo con Dios respecto a las experiencias sumamente dolorosas que como humanos no comprendemos y hubiéramos querido que como ser supremo diera un gran estate quieto a la gente malvada para poner orden, un ¡ya basta!
Es un libro maravilloso, Delphine logra captar la esencia de las personas que acompaña y hacer de esta manera un homenaje a su vida por medio del lenguaje escrito.
"Me he dicho muchas veces que tanto para mí como para mis seres queridos deseo que el día de nuestro entierro nuestras vidas puedan ser evocadas desde una perspectiva distinta de la tragedia, que se nos brinde la posibilidad de ser rememorados mediante otros léxicos y otros registros, que nuestras vidas puedan verse como un thriller, una serie romántica, una leyenda mitológica o incluso una comedia popular. lo que sea con tal de que en nuestro entierro se nos permita no ser reducidos a nuestras muertes y transmitir cuán vivos estuvimos en vida".
"Muchas veces he tenido ganas de llorar con ellos, de desmoronarme a su lado, de sollozar a su ritmo. Pero siempre he sabido que debía vetármelo.
Sabía que mi papel me protegía un poco y me obligaba a mucho. Que podía cubrirme con él para mantener a raya el torrente de emociones que arrasaba con todo a su paso pero que a mí, en mi papel de acompañante, me brindaba el privilegio de un refugio flotante al que podía agarrarme igual que a un salvavidas insumergible.
También me parecía que debía mantener la emoción a distancia porque su efecto sobre los deudos podría ser devastador. El rabino o el oficiante no puede, ni debe, entrar en perfecta empatía con aquellos a los que está respaldando. Precisamente su deber consiste en no hacer suyo el dolor de las personas a las que acompaña, y en encarnar el pilar de una verticalidad que las ha abandonado".
sábado, 29 de noviembre de 2025
El camino de las lágrimas
A Jorge Bucay lo he leído desde hace ya muchos años, gracias a una amiga que emocionada me recomendó su "Hojas de ruta" que era un compendio de 4 libros: El camino de la felicidad, el camino del encuentro, el camino de la autodependencia y mi favorito: el camino de las lágrimas.
El primero que compré es morado ya un poco viejito y gastado y esta quinta edición (cuya portada no me termina de gustar, no me cuadra, como las ediciones de pájaros de Diana de Gabo). Como aclara, este libro no solamente habla sobre duelo por muerte, sino por varios tipos de pérdidas y ¿quién en la vida ha sido inmune a esto? Absolutamente nadie. Y es que en estos últimos dos años he devorado libros sobre tanatología y proceso de duelo y éste sigue siendo de mis favoritos por honesto, por humano, porque lejos de tecnicismos te da la posibilidad de comprender que, en nuestras vidas, las pérdidas son un fenómeno amplio y universal, nos toca a todos y cada uno pasar por ellas y es mejor aprender a recorrer este camino, conocerlo y elaborarlo.
"Es irremediable aceptar y saludable saber...
que por mucho que nos quiera nuestra madre va a dejarnos y nosotros vamos a dejarla a ella;
que el amor de nuestros padres nunca será exclusivamente para nosotros;
que aquello que nos hiere no siempre puede ser remediado con besos; que tendremos que aceptar el amor mezclado con el odio y lo bueno mezclado con lo malo...
...que existen defectos y conflictos en todas las relaciones humanas;
que los deseos de las personas que amamos no siempre coinciden con los nuestros y a veces ni siquiera son compatibles con ellos;
que no importa cuán astutos y cuidadosos seamos, a veces nos toca perder...
que nuestra condición en este mundo es implacablemente pasajera.
Y lo más difícil de aceptar: Somos absolutamente incapaces de poder ofrecer a nuestros seres queridos la protección que quisiéramos contra todo peligro, contra cualquier dolor, contra las frustraciones, contra el tiempo perdido, contra la vejez y contra la muerte".
viernes, 28 de noviembre de 2025
¿Qué es la tanatología y qué hace un tanatólogo?
La tanatología es la disciplina enfocada a los procesos de pérdida y duelo.
En su concepto más formal es "el estudio de la muerte", dado que su etimología viene de "thanatos" que significa muerte y "logos" que significa estudio o tratado. La tanatología no se enfoca en qué sucede o a dónde vamos, sino acerca del, proceso que viven las personas que se quedan, cuando se habla sobre un fallecimiento. Sin embargo, la tanatología es un mundo muy amplio que abarca diversas pérdidas, como lo es además del duelo por el fallecimiento de una persona, pérdidas gestacionales, fallecimiento de un animalito de compañía, pérdida de vínculos (amistades, pareja), divorcio, pérdida fisiológica, pérdida de la salud como algún diagnóstico de enfermedad ya sea crónica o terminal, pérdidas materiales, laborales e incluso la pérdida del sentido o de nosotros mismos.
El mundo de la tanatología es maravilloso porque nos acerca más a nosotros mismos y a la vida en su sentido más profundo e impermanente.
Ahora, ¿Qué hace un tanatólogo?
Antes de qué hace, un tanatólogo, tiene que contar con una preparación amplia y profesional, (ir más allá de un curso o diplomado) estar legalmente acreditado como tal.
Lo que hace un tanatólogo es dar un acompañamiento a una persona que esté pasando por una pérdida y guiarle para procesarla e integrarla a través de la escucha activa y ofrecer herramientas específicas adaptadas a las necesidades de la persona.
Acompañar es algo muy humano porque implica ser testigo del dolor de una persona, es necesario desarrollar una parte compasiva ante nosotros mismos y ante los demás. La compasión y la escucha activa son partes esenciales del acompañamiento.
Un tanatólogo conoce el proceso del duelo y no va a juzgar tu dolor, no compara los tipos de pérdidas como suele hacerse, tampoco reprimirá el llanto de las personas, ya que este es necesario para ir procesando de a poco el dolor.
domingo, 16 de noviembre de 2025
Libro favorito del año 2025
Cuando ví "La belleza de la ausencia" del español José Muñoz Albaladejo me llamó la atención que es un libro de tamaño pequeño y lo empecé a hojear, y bueno, ya no lo solté. Este ensayo es muchas cosas, reflexivo, poético, filosófico, elocuente, profundo, inspirador, introspectivo... precioso.
Me gusta cuando dice que "lo opuesto de la ausencia no es la presencia, sino el olvido" y es que no hay nada más presente que la ausencia, las que llevamos con nosotros a donde vayamos. No solo nos conforma lo que está presente, lo que está siendo, sino sobre todo lo que fue y ya no es, pero al mismo tiempo, sigue siendo en lo más profundo de nosotros mismos, lo que amamos y ya no está, nos compone, se funde en nuestra esencia.
Pienso en la ausencia como algo que ya no es un dolor agudo, algo que verdaderamente amamos en el pasado. Un vacío que queda luego de perder algo y haber transitado el camino del duelo, la ausencia son los vacíos que tiene nuestro corazón con los cuáles se ha aprendido a seguir y que de alguna manera siguen doliendo o incluso también nos siguen alegrando, como una forma de honrar nuestros momentos felices, el hecho de aprender a no sufrirlos, sino volverlos a disfrutar por medio de la evocación.
"Ya olvida", dice la gente, pero lo que sucede es que todo se archiva en nuestra memoria, pero se van difuminando muchas cosas hasta llegar a la nada, mientras que lo que ha tocado nuestro corazón, eso se queda en forma de ausencia.
Me encantó este libro, por ello lo he elegido como mi favorito del año, la ausencia explorada a través de diversos temas divididos en capítulos como la existencia, la soledad, la escritura, la memoria, la belleza por su puesto. No subrayé, sino que pasé los párrafos para mí más llamativos en una libreta especial, he aquí solo algunos de ellos:
"La ausencia es el recuerdo inquebrantable de aquellos a quienes añoramos. La ausencia, en sus múltiples manifestaciones, es la fuerza que nos amordaza y aterroriza en los instantes de soledad. Y sentirse solo en alguno o varios momentos de nuestra vida resulta inevitable".
"Sentimos la ausencia de los otros a través del esfuerzo de la memoria por recordar las presencias que fueron y son todas esas ausencias las que nos dan forma, las que permiten construir nuestra propia identidad".
"Un recuerdo de un momento que, aunque no vaya a repetirse, te alegras de haber vivido. Y es que la ausencia es, también el recuerdo de una belleza anterior".
"A veces siento que camino sin cesar hacia la ausencia que seré, que lucho contra el tiempo tratando en vano de hacerme vivo en él. Y a medida que van pasando los años y el pasado va quedando atrás, siento crecer en mí el sentimiento de ausencia..."
sábado, 1 de noviembre de 2025
La belleza de la ausencia
Siempre he pensado que los libros te encuentran. Hace unos días en una librería me encontré con este libro, viéndolo desde la portada y el título del libro, ¡es que desde el mismo título!: "La belleza de la ausencia, asumir lo que no es", de Julieta París. Las palabras que utiliza, los colores, la imagen de la portada, todo, me parece precioso...
Y cuando lo abrí, desde la introducción, lo que dice la autora: "Todos echamos de menos a alguien. O algo. Incluso puede que nos hayamos echado de menos a nosotros mismos. La vida está llena de ausencias, que, a su vez son el espacio para nuevas presencias que nos acechan al otro lado de la puerta.
Qué manera de empezar. ¿Hay belleza en la ausencia? ¿Asumir lo que no es? (cambiándolo por el típico aceptar, asumir me parece más profundo). Al parecer es un libro que no voy a soltar y que disfrutaré y reflexionaré hasta el cansancio.
domingo, 26 de octubre de 2025
Sobre la frase "éramos felices y no lo sabíamos..."
Sobre la frase "éramos felices y no lo sabíamos" que se popularizó en la pandemia y siendo usada comúnmente para referirse a días/momentos/condiciones de vida que pasan y de las cuáles siguiendo la lógica de la frase no nos damos cuenta.
Difiero con la frase y no suelo utilizarla, no me gusta, creo que ser consciente es poco común actualmente, nuestra mente suele estar tan dispersa y en varias cosas a la vez que se suele ir la vida sin apreciar o valorar los momentos felices. No creo que haya una vida por completo felíz (ni siquiera las de instagram), pero en toda vida hay momentos felices, me recuerdo cuando era niña, una tarde viendo llover desde la tienda de mi papá, el correr el agua por la calle, supe que estaba siendo felíz en ese preciso instante, o hace años al caminar por la ciudad de México, sabía que estaba felíz incluso por la noche en el cuarto de hotel con mis audífonos escuchaba y bailaba "japi", de Sasha, Beny y Erick, ayer mismo en el festejo del cumpleaños 90 de mi abuelita, verla a ella y a la familia contenta, me dije en la noche "este ha sido un día muy felíz".
Para vivir los momentos felices hay que darnos cuenta, estar presentes en nuestra vida, puede ser difícil apreciar estos momentos si traemos el celular todo el tiempo en nuestra vista por ejemplo o si al estar refunfuñando por algo se nos pasan detalles valiosos, los dias felices se mezclan con los turbulentos, incluso no duran, son como agua entre las manos, pero queda la presencia, el saber que los viviste y que realmente los disfrutaste estando presente con tu cuerpo, tu alma y tu mente, además nos queda la memoria para de esta manera, volverlos a vivir.
domingo, 19 de octubre de 2025
Sobre el miedo a la mastografia
sábado, 4 de octubre de 2025
Despertar del duelo
He visto una película que me ha gustado mucho (está en Netflix) con escenas que son tan descriptivas del dolor de perder a alguien "Despertar del duelo". Trata de una pareja de hombres casados, Marc y Oliver que hacen una fiesta navideña y esa misma noche Oliver sufre un accidente y muere de manera inesperada.
Hay escenas increíbles, como la de Marc despertando en su cama y ver el lado de su esposo vacío, en un mundo irreal, funcionando casi en automático. El rostro, los gestos de Marc me parecen realmente el que refleja una persona que está sufriendo una pérdida, son gestos de nada y de todo a la vez.
Mi escena favorita es cuando llega a Paris con sus dos mejores amigos y suena una canción de Billy Idol, "Eyes without a face", me parece que, si hubiera un "soundtrack de duelo", ésta sería incluida, por la melodía. Las calles espectaculares de Paris y él sólo está pero a la vez no está, son esas sensaciones que provoca la bruma del dolor, cuando ves un paisaje y no lo ves, estás presente en cuerpo pero estás ausente a la vez porque sientes tanto al mismo tiempo.
Otra de las grandes escenas es cuando Marc va a visitar un museo que alberga unas pinturas de Monet y su acompañante le platica que el pintor perdió dos esposas, un hijo y estaba perdiendo la vista cuando pintó los lirios de agua, en unas líneas increíbles le dice mirando las pinturas "Ésta es una casa llena de pérdidas... ésta es la forma en la que alguien eligió recordar lo que más amaba". Un diálogo increíble de verdad, donde le dice que él puede hacer algo que sea suyo que le ayude a elaborar su pérdida.
Y la última escena que me encantó es cuando está frente a su asesora de finanzas y ella le cuenta sobre la pérdida de su esposa, que ella evitó el dolor estudiando, comprando cosas y le dice "Resulta que el evadir la tristeza también es evadir el amor", "Esa retrospectiva es una molestia que siempre vas a confundir con una indigestión"...
sábado, 27 de septiembre de 2025
Ser amables con nosotros mismos
Ser amables con los demás desde pequeños nos lo van enseñando, a saludar, a respetar, ser buenos y cordiales con las personas que nos rodean va siendo algo parte de nuestros valores y andar cotidiano y el hacer lo mismo con nuestra propia persona parece algo obvio pero casi nadie lo es. Por lo general pasamos por encima de nuestras necesidades, nos malpasamos, comemos chucherías, somos sedentarios y a veces nadie nos trata tan mal como nos tratamos nosotros mismos diciéndonos cosas que quizás al otro jamás se le hubieran ocurrido, como chistes crueles sobre nuestra apariencia o regaños o críticas constantes. Somos exigentes más que como lo haríamos con los que nos rodean.
Ser buenos con nuestra persona es algo que por lo general no se enseña, tratarnos con amabilidad a veces se mal interpreta como ser egoístas o incluso el extremo narcicismo.
El practicar la amabilidad con nosotros implica ser conscientes de que nosotros también importamos y que el tratarnos como alguien a quien queremos es una práctica sana que conlleva múltiples beneficios como el alejarte de actividades nocivas, no le darías alcohol en exceso a alguien a quien amas, o no le darías un cigarro, no le dirías palabras groseras ni dejarías que pase hambre o sueño.
Es decir, el ser amable con nosotros es una práctica de amor, ser amorosos empezando por mí. Las prácticas son tan "sencillas" que es contradictorio el hecho de que ser observen poco comunes, como tener el hábito de comer siempre a la misma hora para no dañar nuestro estómago, dormir lo suficiente, alimentarse nutritivamente, realizar algún tipo de actividad física de manera regular, terminar nuestro tratamiento médico si estamos enfermos, evitar actividades que me hacen mal, que me ocasionan algún tipo de daño: físico, emocional, psicológico, social, evitar agredirme con palabras, o acciones, etc.
Y es poco común porque estamos acostumbrados a no vernos, a no mirarnos a nosotros, a evitarnos, pero podemos comenzar a reflexionar sobre qué hago de manera cotidiana que implique un daño a mi persona, pensar en mí y en cómo es el trato que me doy. No hay esfuerzo pequeño si quiero ser más amable y amoroso conmigo mismo.
viernes, 6 de junio de 2025
Pautas saludables para el uso del teléfono celular
1. Sé consciente de cuándo y por qué lo usas. Ya es tan común usar el teléfono, abrir páginas que incluso en reuniones sociales he observado que, aunque no suene el celular abren y reabren Instagram, Facebook, WhatsApp, etc. Sin nada en particular, solo mente dispersa y aburrida.
2. 2. Limita
el tiempo de uso. Ya sé que a veces tenemos que redactar un archivo, enviar
correos, pero y ¿cuándo no? Checar el gadget de tiempo de uso, que no se nos
pasen los días frente a la pantalla, hay tantas actividades divertidas y
enriquecedoras que no requieren el uso del teléfono.
3. 3. No
duermas con el celular cerca. No es un peluche, emite radiación, entre más
lejos, mejor. Además de los efectos conocidos sobre su uso en horas nocturnas
que impide el buen descanso y la producción de melatonina que es la hormona que
induce el sueño.
4. 4. Sé
respetuoso con quien tienes enfrente: Y es que la otra persona puede estar hablándote
sin ser escuchado o atendido, no es respetuoso ni amable estar contestando
mensajes o viendo redes mientras te están hablando, esto aplica también
mientras comemos.
5. 5. Calidad
de contenido. Evita contenido basura, busca cosas interesantes, algo que te
aporte, incluso podcast que hablen de cosas que te pueden servir, evita también
personas que hablen mal o critiquen a otros, la negatividad es contagiosa y no
necesitamos más mala vibra en el mundo.
6. 6. Usa
reglas ortográficas. ¿Importa escribir bien? Sí.
7. 7. Limita
los juegos. videojuegos pueden convertirse en una adicción, además de que los
videojuegos violentos a largo plazo pueden generar síndrome de estrés
postraumático.
8. 8. Lee
lo que escribes y sé amable. Que no por estar atrás de una pantalla se pierda
la humanidad, cuando escribas a otra persona hazlo con todo amable, no uses
palabras altisonantes o violentas, no te conviertas en un hater, aplica la empatía,
¿cómo te sentirías si ese comentario fuera para ti? Si no te cae bien la
persona no veas su contenido.
9. 9. No
permitas su uso en niños menores de 12 años. Es muy triste ver bebés (sí, bebés
de meses cuando una sonaja bastaría para jugar con él -sonido, movimiento,
color-) y niños absortos en el teléfono celular, no es recomendable su uso
antes de los 12 años (producen cambios cerebrales, emocionales, comportamentales, de
atención, desgasta su visión, etc.), y a partir de esa edad también es importante limitar el tiempo y
estar pendiente de los contenidos y páginas que visitan, establecer restricciones.
miércoles, 4 de junio de 2025
Sobre el hate o comentarios de odio en internet
Hay un fenómeno muy notable (lamentablemente) en internet que tiene que ver con el "hate" u odio hacia determinadas figuras, personas que hacen contenido o artistas famosos que ante ciertos comportamientos les llueve una serie de comentarios bastante fuertes, crueles, que tiene un impacto negativo en la persona que lo recibe. Creo que el perfil del acosador que encontramos en típico salón de clases de una escuela se ha generalizado e hiper expandido y exponenciado cuando detrás de una pantalla en redes sociales se escriben comentarios desagradables y negativos. ¿Qué hay detrás de esto?
1. El anonimato, esconderse detrás de un perfil falso o limitado, probablemente no le dirían en persona eso mismo que le han escrito a determinadas figuras públicas en redes sociales (no hay valentía para el mal).
2. Falta de empatía, "seres humanos" nos decimos pero, qué tanto nos queda de humanidad si no podemos sentir malestar al momento de estar escribiendo un mensaje de odio que impactará en la otra persona, ¿y si mi comentario le hace sentir triste? ¿me gustaría que me lo dijeran a mí? ¿cómo se sentirá la persona al leer tanto mensaje de odio?
3. Otro motivo es que al igual que el perfil del acosador escolar, estas personas no se sienten bien con sus propias vidas, (es preocupante que sean tantas y tantas personas, millones), alguien que se siente contento con su persona y sus circunstancias no violenta a los demás, reflejan frustración y diversos problemas personales.
4. El fenómeno del borrego, si otros lo hacen le sigo yo y sumo una cadena de palabras hirientes y tal cuál generar violencia y odio como si hiciera falta más en el mundo, total, todos lo hacen ¿no? pero si sigo por la misma línea del odio y me acostumbro a escribir y enviar cosas negativas y así me sigue cada uno se siembra algo en mí y tiene un impacto real en la sociedad.
5. Prejuicios, mitos y estereotipos que tenemos, creencias bien arraigadas que tienen que ver con la ignorancia y poco entendimiento del ser humano, como que tal o cual figura pública por el hecho de ser famoso o famosa no deja de ser humano y esta parte que nos hace ser falibles, imperfectos y dados a cometer errores, de ahí también aprendemos.
viernes, 30 de mayo de 2025
Poesía y poema, Octavio Paz
sábado, 3 de mayo de 2025
Película sobre el duelo por pérdida perinatal
En el canal de televisión lifetime (mi favorito) ví una película llamada "De vuelta al principio" cuya historia es acerca de una pareja que experimenta la pérdida de su bebé antes de nacer. Refleja cómo se vive este tipo de duelo en diferentes ámbitos:
* En pareja: Esta pareja llevaba una relación buena, aunque detrás de esa cordialidad existen cosas entre ellos que no hay trabajado y que se hacen más evidentes después de la muerte de su bebé, cuando se vive un duelo perinatal hay un gran porcentaje de parejas que llega a la separación porque por lo general lo viven cada uno por su lado, mientras que ella se encierra en su dolor, él sale y comparte más con otras personas hasta llegar a la infidelidad.
* Social: Después de la pérdida, la gente alrededor de la protagonista no sabe qué decirle ni cómo tratarla, y cuando una persona pasa por un gran dolor está muy sensible y receptiva a las palabras de los demás, le llegan a decir un montón de cosas que es común escucharlas (todo pasa por algo, podrás tener más hijos bla bla bla...) que lejos de ayudar molestan e irritan. La gente a su alrededor cree que le está favoreciendo con esas palabras pero no hacen más que demostrar su falta de comprensión ante lo que vive.
* Duelo que se invisibiliza: En la trama ella cree que nadie puede entenderla pero su ginecóloga le cuenta que ella también pasó por lo mismo e incluso sorpresivamente su madre le confiesa que ella misma tuvo una pérdida antes de que ella naciera (la protagonista llega a comparar el dolor "fue diferente, un aborto espontáneo a una muerte, a lo que la mamá le comenta que igual es una pérdida de lo que nunca será"), ella le lo siente mucho y la mamá le confiesa que es la primera vez que alguien le dice eso. Un duelo que se lleva callado porque hay abortos que se suscitan desde las primeras semanas, antes de que la persona lo haya dicho a los demás.
* El hospital: Si no se tiene el cuidado, la preparación y la sensibilidad de tratar las pérdidas perinatales se puede caer en la frialdad al tratar a quienes pasan por ésta pérdida, a la protagonista de la película se le atormenta con preguntas que ella no alcanza a digerir, el personal sanitario no sabe cómo tratarla.
* Trabajar el duelo: El duelo no es algo que simplemente pasa y que algún día se me va a quitar. El duelo es un proceso y un trabajo interior, y se piensa que se necesita estar lo suficientemente mal o al límite después de una pérdida importante que se tiene que acudir a un tanatólogo o psicólogo especialista en duelo. Incluso la protagonista espués del nacimiento de su segundo bebé le dice a su ginecóloga "no siento nada, no siento tristeza ni alegría", porque no hay sustitución, el nuevo bebé no iba a quitarle ese dolor, ese duelo tenía que trabajarlo y la pareja lo hace con actividades simbólicas al final de la película.
lunes, 24 de marzo de 2025
Libro "La muerte del amor"
La muerte del amor, el último libro de Gaby Pérez Islas, tanatóloga mexicana.
Me sorpendió gratamente este libro, me gusta la forma de Gaby para explicar temas complejos.
Muerte no solo hay una y definitiva, sino que muere una parte de nosotros mismos cuando nos separamos de alguien a quien amamos profundamente. Con quien compartimos y experimentamos, con quienes fuimos cómplices alguna vez. Este libro no habla acerca del tema del amor en específico, me refiero a qué es o cómo se desarrolla, sino a las rupturas y por qué se originan, sus causas diversas las cuáles le da a cada una capítulo y sugerencias o recomendaciones generales para llevar el proceso del duelo.
Y es que cuando nos comprometemos o cuando nos casamos las promesas que hacemos las sentimos, vamos pensando en que podremos durar "toda la vida", pero es que a veces aunque los dos sean buenas personas, y queramos durar muchos años juntos, la vida nos lleva por caminos que nunca pensamos y de pronto nos topamos con situaciones o retos lo bastante fuertes que pueden tambalearnos e incluso rompernos individualmente o a la relación.
La infertilidad es uno de los temas difíciles que incluso en el noviazgo no se piensa o siquiera pasa por la mente, la muerte de un hijo, o una enfermedad que pone a prueba todos nuestros recursos, etc.
Lo que más me gustó de este libro fue que al leerlo puedes tener una idea al menos más clara de si tu relación sigue viva o no y que analiza razones reales por las que una pareja puede separarse, mi capitulo favorito es donde habla precisamente de esto, de las cosas tan tremendas y fuertes que pueden vivirse y que rompen con la relación porque el reto que vives los sobrepasa.
Lo que no me gustó fue que Gaby (y me sorprende) continúa usando las etapas del duelo de Elisabeth Kubler- Ross que eran aplicables para las fases que los enfermos terminales (con los que ella trabajaba) pasaban en el duelo por su enfermedad, etapas que no son aplicables para otros tipos del duelo, como son la ruptura de pareja o divorcio.
Independientemente de esto, es un buen libro, de lectura fácil y te deja mucha información para que puedas analizar con ella lo que vives en tu relación de pareja o en el caso de la separación.
"Nada tan feroz saldrá de a boca de alguien como de quien vive contigo. Sabe dónde hacer daño y quiere hacerlo... ¿Y qué no se supone que en pareja estamos para tenderle la mano al otro y no para levantársela?"
"La casualidad no existe. Las cosas que te han ocurrido tenían que haberte ocurrido"
"Algunas cosas no las entiendes hasta muchos años después de que ocurren"
domingo, 23 de marzo de 2025
Frases a evitar en los funerales
Son frases que se dicen comúnmente en los rituales funerarios, tanto en el velatorio, como en la misa y hasta en las esquelas de las redes sociales, las cuáles no se dicen con mala intención sin embargo no es lo mejor que podemos decir a las personas que pasan por una pérdida por fallecimiento (de hecho a veces las palabras sobran) hay que hacer una reflexión sobre lo que decimos, cuestionar las palabras que usamos, tenemos poca cultura del duelo y a veces nos escuchamos repitiendo lo que los demás dicen, sólo por decir algo o porque es lo común que se ha dicho durante años. Estas frases lejos de ayudar pueden herir la susceptibilidad del doliente, algunas ni siquiera son razonables por lo que es preferible evitarlas:
1. "Ya está con Dios o está en un mejor lugar". Ésta es muy común, puede sonar consoladora pero no es lo más indicado.
2. "Échale ganas o tienes que echarle ganas". La frase más lastimosa cuando no se tiene nada más que decir, esto no es de "echarle ganas" hay un dolor innegable que la persona está experimentando.
3. "Pronta resignación". Ni pronta, ni resignación, la prontitud es irreal e insana, el duelo toma tiempo y ese depende de cada situación e individuo y la resignación significa resistencia, cuidado con esta frase, ya hay que suprimirla del vocabulario.
4. "Sé fuerte o tienes que ser fuerte". Y es que socialmente se entiende como "fuerte" a la persona que no llora, que sigue su vida como si nada o que aparentemente no le duele, fortaleza es entrar en contacto con la pérdida y con el dolor, expresarlo, hablarlo, llorarlo.
5. "Déjalo ir". ¿Dejar ir a dónde?, dejar ir, de las más comunes no solamente en un fallecimiento sino también en algunas otras pérdidas, suena a que ¿cómo le hago? Lo que hemos amado no lo dejamos ir, lo integramos, lo hacemos nuestro, lo llevamos dentro de nosotros mismos.
6. "Ya no le llores, porque no le dejas descansar con tus lágrimas". Esto es ya muy antiguo, una creencia que tiende a ser muy represiva, socialmente nos cuesta ver en dolor a otra persona, se entiende que no queramos ver mal a las personas que amamos, pero dejarles llorar sin culpa es lo mejor que podemos hacer por ellos, ofrecerles nuestro hombro en lugar de apagar sus lágrimas.
7. "Tienes que estar tranquil@". Y bueno, ¿cómo voy a estar tranquilo si acabo de perder a mi ser querido?, tranquilidad a veces se entiende como no llores, llora bajito, no expreses...
8. "Sé cómo te sientes". Y realmente ¿sabes cómo se siente el otro? Cada pérdida es diferente y cada duelo también porque todos somos distintos y no hay duelo igual ni siquiera en una misma persona. Es una frase que no aporta que puede originar molestia o irritación en el doliente y que es mejor evitar.


