Leer Psicología
Espacio dedicado a temas de psicología, tanatología, mis lecturas y reflexiones.
lunes, 9 de marzo de 2026
Mi perry cumple 15 años
sábado, 28 de febrero de 2026
¿Para qué darle un smartphone a nuestros hijos?
El ser humano es el único ser vivo que es capaz de analizar sus pensamientos y sobre sus decisiones y conductas. Como padres de familia en un mundo complejo es importante tomar decisiones informadas, darnos cuenta de que nuestras acciones impactan en su salud y bienestar y ahondar en los porqués de dichas acciones.
Me parece preocupante ver niños con celulares, cada vez más chiquitos, -incluso de meses-, pegados a la pantalla brillante y llena de estímulos, dar vuelta a video tras video mientras los juguetes han pasado a segundo plano y donde dar rienda suelta a la creatividad y la imaginación a través del juego con otros niños es cosa de la infancia de generaciones pasadas.
¿Por qué darle un celular a un niño? ¿Para qué? ¿A costa de qué? ¿Estamos conscientes de lo que implica?
En el libro "La generación ansiosa" de Jonathan Haidt (todos deberíamos de leerlo) describe de qué manera la salud mental de los niños y adolescentes se ha deteriorado a partir del uso excesivo de los smartphones generando trastornos psicológicos como la ansiedad, la depresión, aislamiento, dificultades para socializar, dificultades para regular las emociones, etc.
Y he escuchado muchos comentarios como "este niño se enoja cuando le quito el celular", "es que pasa mucho tiempo en el teléfono", "es que los niños ya son muy adictos al celular", ¿Quién se lo ha hecho llegar? y ¿Cuáles han sido los motivos por los que el celular ha llegado a las manos del bebé o niño?
Y efectivamente el teléfono celular origina:
* Adicción, "Es que se enoja mucho cuando se lo quito", esa irritabilidad es un indicativo de adicción.
* Alteraciones del sueño, la luz azul altera el ciclo del sueño.
* Sedentarismo, los niños ya no corren, ya no se mueven, están sentaditos tan atentos que apenas se les ve parpadear.
* Problemas de visión, la exposición prolongada a las pantallas está generando que muchos niños usen lentes.
* Aislamiento social, después del uso prolongado del celular les es difícil socializar, jugar, el uso de su imaginación ya les parece aburrido. Darle un smartphone a un niño es como quitarle parte de su infancia.
* Aumento de ansiedad y estrés.
* Exposición a contenido inapropiado, ya sea sexual o violento (en una ocasión vi a un niño de alrededor de 3 años viendo en el celular un video donde unas señoras tenían un altercado y se gritaban groserías).
* Retraso en el desarrollo del lenguaje.
* Exposición a noticias o imágenes perturbadoras que por su edad no pueden asimilar por sí solos.
Y con esto es una invitación a pensar, reflexionar...
domingo, 22 de febrero de 2026
Capítulos de nuestra vida
jueves, 5 de febrero de 2026
Consolaciones
Leyendo el libro de Christophe André "Consolaciones" que me está pareciendo magnífico, "consolar" es desear aliviar una pena, y referente a ellas, podemos tener muchas, una pena de desamor, una por fallecimiento de un ser querido, por alguna enfermedad nuestra o de familiares o amigos, una pérdida material, un proyecto que no resultó, una pérdida de empleo, y un largo etcétera, se refiere a un momento complicado o especialmente difícil, ahí entra la consolación que podemos ofrecer a través de palabras o acciones hacia otras personas o hacia nosotros mismos.
En una parte del libro habla acerca de "Consolaciones a granel", lo que me pareció a su vez gracioso y genial, son pequeñas cosas del día que nos pueden ayudar a que algún dolor nuestro sea un poco más llevadero, un poco más manejable, que nos consuelan, aunque sea un poquito, aunque sea un momento.
Pensé sobre ello y me puse a buscar esas pequeñas consolaciones y es curioso como si las buscamos de manera voluntaria y consciente hay realmente muchos y muy bonitos como los siguientes ejemplos:
Caminando hacia la escuela donde trabajo por la mañana, hay un espacio en el que se contrasta el azul del cielo con el verde intenso de los campos sembrados que crecen de a poco, llegando se perciben los árboles que tapan la escuela que son altos y frondosos y crean un bonito paisaje. Pienso en dichas "postales" que solo pueden ser captadas como son por el ojo humano, puede haber paisajes bellos en cualquiera de nuestros caminos, sólo hay que estar atentos. Ésta es una consolación a granel.
Otra, el escuchar los pajarillos cantar. Cuando estamos inmersos en nuestras cavilaciones esto pasa desapercibido, pero está y me parecía que cantaban para alegrar el camino de quien pasara por ahí.
El sol que calienta, que refleja el amarillo por todas partes, que cobija, hace que no estén tan fríos los campos, las casas y el corazón humano, esto es una consolación a granel.
¿Podemos percibir estas consolaciones en momentos complicados? sí, sólo hace falta prestar atención a ellas.
domingo, 1 de febrero de 2026
Sobre mi psiquiatra preferido
Conocí por sus libros a Christophe André en 2011, cuando en la librería más cercana en ese entonces de donde vivo, el dueño (Q.E.P.D.) me recomendó "Los estados de ánimo", en aquel entonces la librería era un local más pequeño que donde están ahora y me lo llevé sin esperar mucho, lo leía entre consultas cuando trabajaba en DIF municipal. Para mí fue un antes y un después, ese primer libro del autor me llevó a preguntar de manera constante por más títulos que les llegaran. Christophe André es un psiquiatra francés que durante más de treinta años trabajó en el hospital psiquiátrico Santa Anna a la par de escribir libros de temas de psicología variados, como lo es la autoestima, la timidez, los trastornos de personalidad, las emociones, la meditación, la serenidad y la felicidad.
Tiene libros muy bonitos como "Meditar día a día" y "El arte de la felicidad" que enriquece enormemente con imágenes de pinturas. Leerle siempre me ha transmitido serenidad, me parece cercano, paciente, aterriza temas complejos de forma que sea fácilmente comprensible, además de que invita siempre a la reflexión y a la introspección.
Me parece curioso y últimamente he pensado en ello, en cómo ha acompañado estos casi 15 años de mi vida a partir de ver en el estante ya varios títulos suyos. Me causó gracia que hace poco en esa misma librería me dijeron que me recodaban como la clienta que siempre preguntaba por libros de Christophe André.
En este momento estoy leyendo "Consolaciones, lecciones de un terapeuta para enfrentarse a las adversidades", y como de costumbre me llega al alma, estoy pensando que podría convertirse en mi favorito.
miércoles, 7 de enero de 2026
La vida que queríamos, película
La he visto tres veces y me ha llevado a buscar los libros del escritor Peter Stamm. "La vida que queríamos" es una historia que refleja la profunda frustración del ser humano. Se centra en la vida de dos parejas, una de ellas que es la protagonista pasa por el duelo de no poder concebir un hijo y llevan varios tratamientos fallidos de FIV. Sólo quien ha pasado por un tratamiento así puede empatizar genuinamente con la Alice, pues son tratamientos muy exigentes en muchos sentidos, físico, mental, emocional, económico y que, además, ponen a prueba a la pareja más estable.
La historia se centra en que se van de vacaciones por recomendación del médico que ha llevado el proceso de fertilidad de la pareja para que descansen física y psicológicamente y al lado llega una familia ruidosa que tiene una niña pequeña y un adolescente con el que no pueden comunicarse.
Me gustó mucho porque retrata a través de las emociones, conductas, miradas, silencios y expresiones de los personajes la vida matrimonial, por un lado, una pareja con hijos, estresada y cansada que busca paz, mientras que la otra, de manera irónica con exceso de paz que lleva a cuestas la frustración de quererlos y no poder concebirlos.
Hay tantas cosas para analizar y reflexionar en esos diálogos y situaciones que viven en sus días de vacaciones en las que se entrelazan las historias de las dos parejas: "no tienen hijos verdad, tienen suerte", "no sé para qué tienen hijos (mientras en el restaurante ven a un niño con una tableta), -pues no creo que puedan tener una conversación en paz, seguramente nos envidian". Cuestiona la idea de los hijos como parte de la felicidad, "la familia felíz", pues ninguna de las dos parejas lo son, unos porque los tienen y se están en constante tensión ( está niña me va a provocar un infarto) y la otra porque no puede tenerlos y tienen que reajustar expectativas y proyecto de vida. Las dos parejas se reflejan y ven en la otra, la vida que les atrae pero que desconocen.
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