jueves, 16 de abril de 2026

Amor que trasciende el tiempo y el espacio

Estamos profundamente acostumbrados a amar desde la presencia, como si el amor necesitara un cuerpo, una voz cercana o una rutina compartida para existir. Nos enseñaron, quizá sin palabras, que amar es estar: coincidir en tiempo y espacio, tocar, mirar, escuchar. Y así, cuando la presencia se rompe, sentimos que algo esencial del amor también se desmorona.

Pero en realidad, el amor no habita únicamente en la cercanía física. La presencia es solo una de sus formas más tangibles, la más fácil de reconocer. El verdadero reto aparece cuando esa presencia desaparece y nos preguntamos si lo que sentimos sigue teniendo sentido. Ahí es donde el amor deja de ser costumbre y se convierte en elección.

Amar más allá de la presencia implica sostener el vínculo sin la inmediatez, sin la certeza de la mirada diaria. Es aprender a habitar la ausencia sin convertirla en olvido. Porque si el amor solo sobrevive cuando el otro está, entonces quizá no era amor, sino necesidad de compañía.

Tal vez el crecimiento emocional consiste en eso: en dejar de confundir cercanía con profundidad. En entender que la presencia es un regalo, pero no la única prueba de lo que sentimos. Y que el amor más honesto no es el que depende de ver al otro todos los días, sino el que, incluso en la distancia o el silencio, sigue eligiendo quedarse.

jueves, 2 de abril de 2026

Consolaciones , lecciones de un terapeuta para enfrentarse a las adversidades

He terminado la lectura del libro "Consolaciones, lecciones de un terapeuta para enfrentarse a las adversidades", y como siempre me pasa con Christophe André, termino muy conmovida con sus palabras y la forma que tiene para expresarlas, tan humana, tan compasiva y tan honesto también como al principio del libro cuenta algunas cosas de su práctica clínica.




Me atrevo a decir que es su mejor libro, al menos para mí, porque viene a partir del propio sufrimiento y la forma en que comprendió y vivió el consuelo en una  enfermedad como el cáncer y la angustia de la vida en general. Y sí, tiene razón cuando menciona que ojalá este sea un libro consolador, lo es, tanto que quisieras llevarlo a todos lados, es el libro de la mesita del buró, es para abrazar y abrazarnos en momentos difíciles y también en los que no son tanto porque como escribe: "el consuelo está en todas partes en la fuerza de la naturaleza, en el movimiento de la acción, en los beneficios del arte, en la sencillez de la meditación, en las historias que nos contamos sobre el destino o el sentido de la vida, en los misterios de la fe o en los rostros que nos consuelan desde el más allá... "

Elegir los párrafos que más me gustaron es difícil porque en sí casi destacaría todo el libro, es magnífico, un abrazo al alma, así que pondré unas cuantas al azar: 

"En lugar de confiar en el crecimiento postraumático para redescubrir el sentido de la vida, podríamos probar otra vía... sustituir el molesto "Lo que no nos mata nos hace más fuertes", por "Hazte más fuerte con tus oportunidades, en lugar de hacerte más fuerte con tus desgracias."

"El arte puede hacernos experimentar emociones agradables (admirar, asombrarse, conmoverse) que debilitarán el dominio de nuestras emociones dolorosas"

"Cuando caminamos por el bosque pasamos constantemente junto a plantas con propiedades medicinales, sin verlas; del mismo modo, a medida que avanzamos en nuestra jornada diaria, nos cruzamos sin cesar con fuentes de consuelo"