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jueves, 16 de abril de 2026

Amor que trasciende el tiempo y el espacio

Estamos profundamente acostumbrados a amar desde la presencia, como si el amor necesitara un cuerpo, una voz cercana o una rutina compartida para existir. Nos enseñaron, quizá sin palabras, que amar es estar: coincidir en tiempo y espacio, tocar, mirar, escuchar. Y así, cuando la presencia se rompe, sentimos que algo esencial del amor también se desmorona.

Pero en realidad, el amor no habita únicamente en la cercanía física. La presencia es solo una de sus formas más tangibles, la más fácil de reconocer. El verdadero reto aparece cuando esa presencia desaparece y nos preguntamos si lo que sentimos sigue teniendo sentido. Ahí es donde el amor deja de ser costumbre y se convierte en elección.

Amar más allá de la presencia implica sostener el vínculo sin la inmediatez, sin la certeza de la mirada diaria. Es aprender a habitar la ausencia sin convertirla en olvido. Porque si el amor solo sobrevive cuando el otro está, entonces quizá no era amor, sino necesidad de compañía.

Tal vez el crecimiento emocional consiste en eso: en dejar de confundir cercanía con profundidad. En entender que la presencia es un regalo, pero no la única prueba de lo que sentimos. Y que el amor más honesto no es el que depende de ver al otro todos los días, sino el que, incluso en la distancia o el silencio, sigue eligiendo quedarse.

sábado, 27 de septiembre de 2025

Ser amables con nosotros mismos

Ser amables con los demás desde pequeños nos lo van enseñando, a saludar, a respetar, ser buenos y cordiales con las personas que nos rodean va siendo algo parte de nuestros valores y andar cotidiano y el hacer lo mismo con nuestra propia persona parece algo obvio pero casi nadie lo es. Por lo general pasamos por encima de nuestras necesidades, nos malpasamos, comemos chucherías, somos sedentarios y a veces nadie nos trata tan mal como nos tratamos nosotros mismos diciéndonos cosas que quizás al otro jamás se le hubieran ocurrido, como chistes crueles sobre nuestra apariencia o regaños o críticas constantes. Somos exigentes más que como lo haríamos con los que nos rodean.

Ser buenos con nuestra persona es algo que por lo general no se enseña, tratarnos con amabilidad a veces se mal interpreta como ser egoístas o incluso el extremo narcicismo. 

El practicar la amabilidad con nosotros implica ser conscientes de que nosotros también importamos y que el tratarnos como alguien a quien queremos es una práctica sana que conlleva múltiples beneficios como el alejarte de actividades nocivas, no le darías alcohol en exceso a alguien a quien amas, o no le darías un cigarro, no le dirías palabras groseras ni dejarías que pase hambre o sueño. 

Es decir, el ser amable con nosotros es una práctica de amor, ser amorosos empezando por mí. Las prácticas son tan "sencillas" que es contradictorio el hecho de que ser observen poco comunes, como tener el hábito de comer siempre a la misma hora para no dañar nuestro estómago, dormir lo suficiente, alimentarse nutritivamente, realizar algún tipo de actividad física de manera regular, terminar nuestro tratamiento médico si estamos enfermos, evitar actividades que me hacen mal, que me ocasionan algún tipo de daño: físico, emocional, psicológico, social, evitar agredirme con palabras, o acciones, etc. 

Y es poco común porque estamos acostumbrados a no vernos, a no mirarnos a nosotros, a evitarnos, pero podemos comenzar a reflexionar sobre qué hago de manera cotidiana que implique un daño a mi persona, pensar en mí y en cómo es el trato que me doy. No hay esfuerzo pequeño si quiero ser más amable y amoroso conmigo mismo. 

sábado, 16 de julio de 2016

¿Por qué amamos?

Helen Fisher se ha propuesto investigar y analizar las variables que intervienen en el amor. Uno de sus libros, llamado ¿por qué amamos?, contiene un capítulo llamado "a quien elegimos", preguntándose porque nos atraen ciertas personas y otras no? ¿Por qué el? ¿Por qué ella?, respondiendo a ello, habla en un primer instante acerca de la 'oportunidad' en la que las circunstancias tanto externas como internas (como nos sentimos en ese momento emocionalmente, tristes, vulnerables, etc), son propicios, como un tipo de 'terreno fértil' en el momento de conocer o encontrarse con alguien con el que se da 'la chispa', o como suele llamarsele 'la química' que conduce a elevar los niveles de dopamina en el cerebro.
Además, existe un segundo momento que describe como 'proximidad', con la teoría de que tendemos a elegir a las personas que se encuentran cerca de nosotros y que comparte ciertas caractersiticas propias o compatibilidad. Para luego pasar al 'misterio', ese "no se que, que que se yo"  que atrae, describe Fisher: "la gente con misterio nos resulta novedosa", y lo novedoso se asocia con altos niveles de dopamina, que es el neurotransmisor del amor romántico. 



He aquí algunas de las cuestiones que la autora ha concluido luego de una serie de bastas y variadas investigaciones sobre el amor:

* El ser humano no es capaz de sentir pasión romántica por más de una persona a la vez. 
* De los principales sintomas del amor romántico es el 'pensamiento intrusivo', es decir, no poder evitar pensar en el ser amado, casi de forma obsesiva. 
* La adversidad ( el efecto Romeo y Julieta) intensifica y estimula el amor romántico ( he ahí el peligro de la prohibición, lo que no se puede tener, se quiere aún más). 
* La duración del amor romántico varía según los protagonistas, sin embargo, el promedio según algunos neurólogos es de un año y medio. 
* La dopamina ( causante del amor romántico) puede estimular la liberación de testosterona, hormona del deseo. 



* Los hombres con altos niveles de testosterona se casan con menos frecuencia, tienen más relaciones adúlteras y se divorcian más. 
* La mayoría de las personas es atraída por gente parecida a ellos ( mismo entorno étnico. Social, religios, educativo, económico y atractivo físico similar). 
* Los celos tienen ventajas reproductivas, pueden fortalecer la relación o destruirla. 
* El ejercicio es especialmente recomendable frente a un rechazo, cualquier clase de esfuerzo físico elevara nuestro ánimo. 
* Los antidepresivos inhiben la producción, distribución y/o expresión de dopamina y norepinefrina poniendo en riesgo la capacidad de enamorarse. 
* Las personas "difíciles de conseguir" tienden a resultar más interesantes para el pretendiente. 

Estas son algunas de las curiosidades del libro, para ahondar sobre estas y muchas otras, les recomiendo la lectura del libro.