domingo, 13 de septiembre de 2026

"Un hijo propio"

Socialmente estamos acostumbrados a decirle a los demás cómo deben de vivir, en qué momento casarse y cuando y cuántos hijos tener, aunque realmente nunca les demos gusto, los que se casan porque se casan, los que no se casan porque no se casan, los que se casan y no tienen hijos (no se la acaban porque nunca los dejan en paz), los que tienen uno porque "son egoístas", los que tienen más de dos porque para cuando el tercero y esto va más allá de la típica tía o vecina metiches que critican sin ver su propia vida, sino que somos muy dados a meternos en la vida de los demás y no sabemos las situaciones por las que están pasando. 

Y como en el documental de Netflix "Un hijo propio" es precisamente esa presión por tener hijos es uno de los temas principales, es impactante el grado de frustración que puede llegar a experimentar una persona por ese motivo. Pensaríamos que esas ideas son antiguas y que esto ya no pasa hoy en día pero no es así, ¿Y para cuando el bebé?, "Si no van a tener hijos, entonces ¿para qué se casaron?" si tienes uno "Y para cuando el otro", "¿A poco lo vas a dejar -solit@-?", dejando principalmente el peso en manos de la mujer. 

Me parece pertinente dejar de preguntarles a los demás "Y para cuando tal cosa", dejarles que vivan como quieran vivir, sin quieren vivir solteros, parejas sin hijos, con perrijos o gatijos, etc. Dejemos vivir a los demás, entendamos que ese tipo de temas son MUY personales, no sabemos qué estén viviendo o quizás estén viviendo un duelo por alguna pérdida de algún embarazo que desconocemos, o que tal vez tengan algún diagnóstico o estén en algún procedimiento de fertilidad, desarrollemos empatía suficiente para no lastimar o fastidiar con esas preguntas tan personales, entendamos que no nos corresponde dirigir vidas ajenas ni tomar las decisiones de los demás, no estamos en su lugar ni sabemos sus circunstancias. No seamos la tía, vecina, amigo, compañero o familiar metiches.