sábado, 29 de noviembre de 2025

El camino de las lágrimas

A Jorge Bucay lo he leído desde hace ya muchos años, gracias a una amiga que emocionada me recomendó su "Hojas de ruta" que era un compendio de 4 libros: El camino de la felicidad, el camino del encuentro, el camino de la autodependencia y mi favorito: el camino de las lágrimas. 

El primero que compré es morado ya un poco viejito y gastado y esta quinta edición (cuya portada no me termina de gustar, no me cuadra, como las ediciones de pájaros de Diana de Gabo). Como aclara, este libro no solamente habla sobre duelo por muerte, sino por varios tipos de pérdidas y ¿quién en la vida ha sido inmune a esto? Absolutamente nadie. 

Y es que en estos últimos dos años he devorado libros sobre tanatología y proceso de duelo y éste sigue siendo de mis favoritos por honesto, por humano, porque lejos de tecnicismos te da la posibilidad de comprender que, en nuestras vidas, las pérdidas son un fenómeno amplio y universal, nos toca a todos y cada uno pasar por ellas y es mejor aprender a recorrer este camino, conocerlo y elaborarlo. 

"Es irremediable aceptar y saludable saber...

que por mucho que nos quiera nuestra madre va a dejarnos y nosotros vamos a dejarla a ella;

que el amor de nuestros padres nunca será exclusivamente para nosotros;

que aquello que nos hiere no siempre puede ser remediado con besos; que tendremos que aceptar el amor mezclado con el odio y lo bueno mezclado con lo malo...

...que existen defectos y conflictos en todas las relaciones humanas;

que los deseos de las personas que amamos no siempre coinciden con los nuestros y a veces ni siquiera son compatibles con ellos;

que no importa cuán astutos y cuidadosos seamos, a veces nos toca perder...

que nuestra condición en este mundo es implacablemente pasajera.

Y lo más difícil de aceptar: Somos absolutamente incapaces de poder ofrecer a nuestros seres queridos la protección que quisiéramos contra todo peligro, contra cualquier dolor, contra las frustraciones, contra el tiempo perdido, contra la vejez y contra la muerte".

viernes, 28 de noviembre de 2025

¿Qué es la tanatología y qué hace un tanatólogo?

La tanatología es la disciplina enfocada a los procesos de pérdida y duelo. 

En su concepto más formal es "el estudio de la muerte", dado que su etimología viene de "thanatos" que significa muerte y "logos" que significa estudio o tratado.  La tanatología no se enfoca en qué sucede o a dónde vamos, sino acerca del, proceso que viven las personas que se quedan, cuando se habla sobre un fallecimiento. Sin embargo, la tanatología es un mundo muy amplio que abarca diversas pérdidas, como lo es además del duelo por el fallecimiento de una persona, pérdidas gestacionales, fallecimiento de un animalito de compañía, pérdida de vínculos (amistades, pareja), divorcio, pérdida fisiológica, pérdida de la salud como algún diagnóstico de enfermedad ya sea crónica o terminal, pérdidas materiales, laborales e incluso la pérdida del sentido o de nosotros mismos. 

El mundo de la tanatología es maravilloso porque nos acerca más a nosotros mismos y a la vida en su sentido más profundo e impermanente. 

Ahora, ¿Qué hace un tanatólogo?

Antes de qué hace, un tanatólogo, tiene que contar con una preparación amplia y profesional, (ir más allá de un curso o diplomado) estar legalmente acreditado como tal. 

Lo que hace un tanatólogo es dar un acompañamiento a una persona que esté pasando por una pérdida y guiarle para procesarla e integrarla a través de la escucha activa y ofrecer herramientas específicas adaptadas a las necesidades de la persona.

Acompañar es algo muy humano porque implica ser testigo del dolor de una persona, es necesario desarrollar una parte compasiva ante nosotros mismos y ante los demás. La compasión y la escucha activa son partes esenciales del acompañamiento. 

Un tanatólogo conoce el proceso del duelo y no va a juzgar tu dolor, no compara los tipos de pérdidas como suele hacerse, tampoco reprimirá el llanto de las personas, ya que este es necesario para ir procesando de a poco el dolor. 

domingo, 16 de noviembre de 2025

Libro favorito del año 2025

Cuando ví "La belleza de la ausencia" del español José Muñoz Albaladejo me llamó la atención que es un libro de tamaño pequeño y lo empecé a hojear, y bueno, ya no lo solté. Este ensayo es muchas cosas, reflexivo, poético, filosófico, elocuente, profundo, inspirador, introspectivo... precioso. 

Me gusta cuando dice que "lo opuesto de la ausencia no es la presencia, sino el olvido" y es que no hay nada más presente que la ausencia, las que llevamos con nosotros a donde vayamos. No solo nos conforma lo que está presente, lo que está siendo, sino sobre todo lo que fue y ya no es, pero al mismo tiempo, sigue siendo en lo más profundo de nosotros mismos, lo que amamos y ya no está, nos compone, se funde en nuestra esencia. 

Pienso en la ausencia como algo que ya no es un dolor agudo, algo que verdaderamente amamos en el pasado. Un vacío que queda luego de perder algo y haber transitado el camino del duelo, la ausencia son los vacíos que tiene nuestro corazón con los cuáles se ha aprendido a seguir y que de alguna manera siguen doliendo o incluso también nos siguen alegrando, como una forma de honrar nuestros momentos felices, el hecho de aprender a no sufrirlos, sino volverlos a disfrutar por medio de la evocación.

"Ya olvida", dice la gente, pero lo que sucede es que todo se archiva en nuestra memoria, pero se van difuminando muchas cosas hasta llegar a la nada, mientras que lo que ha tocado nuestro corazón, eso se queda en forma de ausencia. 

Me encantó este libro, por ello lo he elegido como mi favorito del año, la ausencia explorada a través de diversos temas divididos en capítulos como la existencia, la soledad, la escritura, la memoria, la belleza por su puesto. No subrayé, sino que pasé los párrafos para mí más llamativos en una libreta especial, he aquí solo algunos de ellos:

"La ausencia es el recuerdo inquebrantable de aquellos a quienes añoramos. La ausencia, en sus múltiples manifestaciones, es la fuerza que nos amordaza y aterroriza en los instantes de soledad. Y sentirse solo en alguno o varios momentos de nuestra vida resulta inevitable".

"Sentimos la ausencia de los otros a través del esfuerzo de la memoria por recordar las presencias que fueron y son todas esas ausencias las que nos dan forma, las que permiten construir nuestra propia identidad".

"Un recuerdo de un momento que, aunque no vaya a repetirse, te alegras de haber vivido. Y es que la ausencia es, también el recuerdo de una belleza anterior". 

"A veces siento que camino sin cesar hacia la ausencia que seré, que lucho contra el tiempo tratando en vano de hacerme vivo en él. Y a medida que van pasando los años y el pasado va quedando atrás, siento crecer en mí el sentimiento de ausencia..."

sábado, 1 de noviembre de 2025

La belleza de la ausencia

 Siempre he pensado que los libros te encuentran. Hace unos días en una librería me encontré con este libro, viéndolo desde la portada y el título del libro, ¡es que desde el mismo título!: "La belleza de la ausencia, asumir lo que no es", de Julieta París. Las palabras que utiliza, los colores, la imagen de la portada, todo, me parece precioso...

Y cuando lo abrí, desde la introducción, lo que dice la autora: "Todos echamos de menos a alguien. O algo. Incluso puede que nos hayamos echado de menos a nosotros mismos. La vida está llena de ausencias, que, a su vez son el espacio para nuevas presencias que nos acechan al otro lado de la puerta.


Lo que no es, es en algún lugar. Lo que no está siendo en este mismo instante en nuestras vidas, hace sitio a lo que sí está siendo. Los que hemos perdido a alguien (que somos prácticamente todos) sabemos bien que ciertas ausencias ocupan más espacio que algunas presencias, y que el eco del silencio puede en ocasiones sonar atronador..."

Qué manera de empezar. ¿Hay belleza en la ausencia? ¿Asumir lo que no es? (cambiándolo por el típico aceptar, asumir me parece más profundo). Al parecer es un libro que no voy a soltar y que disfrutaré y reflexionaré hasta el cansancio. 

domingo, 26 de octubre de 2025

Sobre la frase "éramos felices y no lo sabíamos..."

Sobre la frase "éramos felices y no lo sabíamos" que se popularizó en la pandemia y siendo usada comúnmente para referirse a días/momentos/condiciones de vida que pasan y de las cuáles siguiendo la lógica de la frase no nos damos cuenta. 

Difiero con la frase y no suelo utilizarla, no me gusta, creo que ser consciente es poco común actualmente, nuestra mente suele estar tan dispersa y en varias cosas a la vez que se suele ir la vida sin apreciar o valorar los momentos felices. No creo que haya una vida por completo felíz (ni siquiera las de instagram), pero en toda vida hay momentos felices, me recuerdo cuando era niña, una tarde viendo llover desde la tienda de mi papá, el correr el agua por la calle, supe que estaba siendo felíz en ese preciso instante, o hace años al caminar por la ciudad de México, sabía que estaba felíz incluso por la noche en el cuarto de hotel con mis audífonos escuchaba y bailaba "japi", de Sasha, Beny y Erick, ayer mismo en el festejo del cumpleaños 90 de mi abuelita, verla a ella y a la familia contenta, me dije en la noche "este ha sido un día muy felíz".  

Para vivir los momentos felices hay que darnos cuenta, estar presentes en nuestra vida, puede ser difícil apreciar estos momentos si traemos el celular todo el tiempo en nuestra vista por ejemplo o si al estar refunfuñando por algo se nos pasan detalles valiosos, los dias felices se  mezclan con los turbulentos, incluso no duran, son como agua entre las manos, pero queda la presencia, el saber que los viviste y que realmente los disfrutaste estando presente con tu cuerpo, tu alma y tu mente, además nos queda la memoria para de esta manera, volverlos a vivir.






domingo, 19 de octubre de 2025

Sobre el miedo a la mastografia

Hace un par de días que me hice la mastografia, estudio que detecta anomalías o enfermedades en los pechos. Sé que es un estudio que por algunas razones las mujeres aplazan. Algunas de esas razones son el miedo que les ocasiona pensar en él, tanto el dolor físico y el temor a que aparezca algo sospechoso, específicamente cáncer, los otros motivos son la cuestión económica o el temor a la radiación. 
El primero, el dolor físico, puedo decir que las mujeres de alguna forma estamos acostumbradas al dolor (desde la menstruación cada mes), recuerdo que cuando tuve a mi hija la primera semana no sabía qué me dolía más, si la herida de la cesárea, los pechos o la espalda por la epidural. Puedo constatar que en comparación con todo lo que pasamos, la molestia de la mastografia no es nada, es mínima y es una molestia que representa que te estás cuidando, que te quieres, que te valoras y que estas al pendiente de tí misma. 
El segundo, el temor a que salga algo sospechoso. El miedo puede ser tan incapacitante que consiente o inconscientemente se deja para después, pero la valentía es la que te impulsa a ir a pesar del miedo, muchas cosas en la vida son a pensar de, ir y revisarte, enfrentar ese miedo, hacerlo por nosotras mismas y por nuestros seres queridos. Cuando se tiene un miedo incapacitante acudir a terapia, lo que sea necesario para buscar nuestro bienestar físico y emocional y que no sea un impedimento. 
Las otras causas son las económicas y el temor a la radiación. Los expertos indican que la exposición a la radiación durante el estudio es mínima, (incluso en la vida diaria estamos expuestos a aparatos que no son inocuos tipo el celular). Respecto a lo económico, pongámonos como prioridad, hace poco mientras esperaba en un lugar platicaba con una señora que me contaba que cada año aprovechaba los descuentos de octubre para revisarse y hacerse la mastografia, hay lugares también que en este mes las realizan gratuitamente, el punto es encontrar en dónde tú te sientes más cómoda, que con quienes vayas sean técnicos radiólogos con estudios o especialidad en mamas y que también tengan la empatía y la humanidad necesarias para guiarte. 

sábado, 4 de octubre de 2025

Despertar del duelo

He visto una película que me ha gustado mucho (está en Netflix) con escenas que son tan descriptivas del dolor de perder a alguien "Despertar del duelo". Trata de una pareja de hombres casados, Marc y Oliver que hacen una fiesta navideña y esa misma noche Oliver sufre un accidente y muere de manera inesperada. 

Hay escenas increíbles, como la de Marc despertando en su cama y ver el lado de su esposo vacío, en un mundo irreal, funcionando casi en automático. El rostro, los gestos de Marc me parecen realmente el que refleja una persona que está sufriendo una pérdida, son gestos de nada y de todo a la vez.

Mi escena favorita es cuando llega a Paris con sus dos mejores amigos y suena una canción de Billy Idol, "Eyes without a face", me parece que, si hubiera un "soundtrack de duelo", ésta sería incluida, por la melodía. Las calles espectaculares de Paris y él sólo está pero a la vez no está, son esas sensaciones que provoca la bruma del dolor, cuando ves un paisaje y no lo ves, estás presente en cuerpo pero estás ausente a la vez porque sientes tanto al mismo tiempo. 

Otra de las grandes escenas es cuando Marc va a visitar un museo que alberga unas pinturas de Monet y su acompañante le platica que el pintor perdió dos esposas, un hijo y estaba perdiendo la vista cuando pintó los lirios de agua, en unas líneas increíbles le dice mirando las pinturas "Ésta es una casa llena de pérdidas... ésta es la forma en la que alguien eligió recordar lo que más amaba". Un diálogo increíble de verdad, donde le dice que él puede hacer algo que sea suyo que le ayude a elaborar su pérdida. 

Y la última escena que me encantó es cuando está frente a su asesora de finanzas y ella le cuenta sobre la pérdida de su esposa, que ella evitó el dolor estudiando, comprando cosas y le dice "Resulta que el evadir la tristeza también es evadir el amor", "Esa retrospectiva es una molestia que siempre vas a confundir con una indigestión"...