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lunes, 20 de marzo de 2023

A tres años del confinamiento

Estoy leyendo un libro que se llama "la pandemia en el diván", que es una serie de ensayos de varios psicoanalistas acerca de su trabajo con los pacientes durante la pandemia y el impacto emocional que ha provocado a nivel mundial. Es el primer libro que veo en relación con la pandemia y el mundo de los psicólogos así que no tardé en conseguirlo.



Esto, me hizo pensar en mí, comenzar a generar recuerdos de aquel inicio de la pandemia de covid-19 y explorar acerca de si ha causado algún estrago en mis emociones. Esta es la historia de cómo lo viví personal y profesionalmente. En enero de 2020 quedé embarazada y seguí trabajando como siempre, trabajo en una preparatoria como docente y en mi consultorio particular. A principios del año ya sonaba la noticia de un nuevo virus que estaba afectando a China, pero no causaba en esta parte del mundo preocupación, nadie imaginábamos que iba a generar una pandemia, hasta que de un día para otro en el mes de marzo, de estar en el salón de clases pasamos a clases en línea en nuestras casas. Al principio dije qué bueno, en casita unos días, sirve que no ando arriba y abajo pues tenía 2 meses de embarazo. Pues esos días se convirtieron en meses, una cuarentena a otra cuarentena y 3 cuarentenas, ya ni recuerdo cuántas fueron. Al principio no podía creerlo y es que nuestra mente tarda en ir digiriendo o procesando algún evento importante, al despertar en las mañanas me preguntaba ¿en verdad?, pero siempre he sido solitaria, me gusta estar así, conmigo, pensar, leer, escuchar música, cantar, bailar, escribir, sola. Cuando convivo con otras personas necesito reponerme y recargar mi energía en soledad. Así que no lo sufrí, con un pequeño patio ahí recuerdo que me salía en las tardes a comer mangos, pues las frutas eran mi principal antojo, ver las hojas de los árboles moverse en la huerta de atrás, el cielo... Mi esposo llegaba con las comprar del súper a lavarlas, yo iba de curiosa a ver si me había traído mis paletas rockaleta y me pedía que me alejara en lo que las desinfectaba. Comparaba maquillaje o ropa e igual, primero lavar, desinfectar, al ir al ginecólogo nos exigían portar cubrebocas y recuerdo mis mascarillas que apretaban mucho, cuando por alguna razón tardaba en atendernos ya me daba mucha dificultad respirar. Recuerdo que cada día a las 7:00 pm prendía la televisión para ver la conferencia de López Gatell para ver cómo iba la pandemia y surgían datos poco alentadores, a pesar de ello, tenía la firme esperanza de las vacunas, era muy optimista al respecto, me decía que si vivíamos en la época más cómoda de la historia en la que había tantos avances científicos y tecnológicos, la creación de una vacuna pondría fin al virus. 

Lo curioso: Mi personalidad se modificó en el embarazo, de ser una lectora empedernida, comencé a aborrecer los libros, me daban náuseas y tuve que guardarlos para no verlos, pensaba ¿en serio leer tantas letritas? jajaja, y oh sorpresa, aprendí a cocinar, "Jauja cocina mexicana" fue mi canal de YouTube preferido, la señora Janette fue mi maestra, una gran gran maestra, diferentes platillos cada día, luego de las clases en línea comenzaba y quienes cocinan saben que eso te lleva mucho tiempo, de forma sorprendente descubrí que era buena, todo me salía bien, nada de libros, todo era cocinar, aprender nuevas recetas, descubrir y luego lavar trastes, limpiar la cocina y toda la casa pues siempre me ha gustado el orden. 

No salía todos los días, pero afortunadamente vivo en un lugar donde hay muchos lugares al aire libre muy bellos, me iba a la laguna o al lago cráter con mi esposo a comer o a caminar. 

Lo feo y difícil: La construcción de al lado, todos los días martillazos, golpes, eso para mi, junto con las clases en línea, fueron odiosos, aborrecí los formatos que nos pedía hacer el ex director, formato tras formato, reunión tras reunión, gráficas y estadísticas de cómo evitar la deserción, mensajes a toda hora de los alumnos... 

Otra cosa difícil fue que el día en que nació mi hija, estuve muy temprano porque estaba programada mi cesárea, recuerdo que era una mañana fría en el mes de septiembre. El hospital MAC de Celaya estaba lleno de pacientes COVID, había una alarma que sonaba cada que alguien con el virus entraba, había señalamientos en el piso por dónde ir y por dónde no debías, y al salir tenías que pasar por una puerta que te rociaba de desinfectante, tipo película de ciencia ficción. Bueno, total que espere en la sala de recuperación 6 horas a que me pasaran a mi cuarto y conocer a mi bebé, pues todo estaba lleno. No permitían visitas y sólo una persona en el cuarto. Fue en verdad desesperante, además de que a la anestesista se le pasaron las cucharadas y me dormí durante la cesárea. 

Además, difícil fue no ver a mis papás tan seguido, a mi hermano, preocuparme por su bienestar, a mis amigas con las que estaba acostumbrada a verlas todos los días en la escuela y salir de manera frecuente, ir de vacaciones, ir a la playa, anhelaba como mucha gente la libertad de hacer, después de tiempo ya sentía la necesidad de gente, de convivencia. 

Sobre mis consultas, pues sí, tuve que cerrar mi consultorio presencial para trabajar a distancia, mucha gente llamaba para agendar cita pero cuando le decía que no atendía "de momento" presencial no aceptaban y se quedaban ¿y eso, por qué? (como que sentía que vivía en un mundo distinto). Mi responsabilidad era cuidar mi embarazo que tanto me había costado lograr. 

El 2021 fue el año de la vacunación, y todo comenzó a mejorar, hubo mayores libertades, lugares cerrados comenzaron a abrir, la gente conforme a edades empezó a recibir sus dosis, yo recibí la cansino que fue una sola vacuna, de dosis doble y meses después la vacuna de moderna, ya no pienso en más. 

Y pues como pensaba al principio, tarde o temprano todos llegaremos a contagiarnos, me enfermé de covid el año pasado en el mes de agosto, siendo de las afortunadas de hacerlo después de las vacunas y cuyos síntomas fueron leves. 

Atiendo de manera presencial desde hace un año, y me sentía tan contenta que escribí en mi diario lo siguiente: "Ayer tuve por primera vez desde hace exactamente 2 años consulta presencial. Miraba a mi paciente y dentro de mi se desbordaba la alegria de regresar a mi consultorio. Quizás la felicidad no es tener más, sino vivir una pandemia y regresar a la normalidad. 15 de marzo marca el regreso, me encanta. Dar consulta es mi pasión, es mi vida". 

Las vacunas cambiaron el rumbo de la enfermedad, y ahora ya casi al final de la pandemia, puedo decir que quedó como una experiencia en la que se probó el temple, el carácter, la economía, las relaciones, todo y en diversos niveles, una sacudida a la humanidad. Nuestra estabilidad emocional se basa en la ilusión de invulnerabilidad y también -como nos pudimos dar cuenta- en nuestra sensación de libertad, de elección. Es doloroso saber que muchos ya no están, y que somos afortunados por estar aquí, lo real, lo único certero es la impermanencia y el cambio. 

Muchas cosas, anécdotas, recuerdos, sensaciones agradables o bonitas, no recuerdo haber sentido miedo en exceso, lo tomè e forma muy racional, sabiendo que en el mundo hay pocas cosas que podemos controlar, como se menciona en el libro, "todos vivimos de alguna manera una pandemia diferente" ahora, noto diferencias en las personas, hay más casos de ansiedad, depresión, separaciones, y menos empatía, más irritabilidad, menos tolerancia, ¿será que la pandemia nos deshumanizó un poco? ¿vimos al otro como el enemigo y se nos quedó?, recuerdas ¿cómo viviste los primeros meses de la pandemia? Te has preguntado ¿cómo y en qué grado trastocó tu vida y tus emociones? Escríbelo, tus buenos y malos momentos, quizás a tus hijos o incluso nietos les interese saber de qué forma viviste estos años. 

Finalmente puedo decir que aún nos falta mucho por analizar psicológica y socialmente  los efectos de este hecho, que fue un antes y un después en la historia. 

miércoles, 13 de abril de 2022

La soledad

La soledad es uno de los temores más profundos y frecuentes del ser humano. ¿Quién no se ha sentido solo alguna vez? Frente a alguna dificultad, frente alguna decisión realmente importante que sólo nosotros podemos tomar, físicamente en algún lugar sin nadie alrededor, en un sitio lleno de personas, o cuando alguien querido se va...


Este libro "La soledad", de Giorgio Nardone fue todo un descubrimiento para mí, de lectura ágil pero a la vez, tienes que detenerte para asimilar, desde las primeras páginas me atrapó, además descubrí que el autor es admirador de Emil Cioran pues recurre con frecuencia a él para a través de la filosofía ilustrar el tema del que escribe  "El sufrimiento es tan grande como grande es el espacio que a él le destinamos dentro de nosotros". Habla de la soledad como un placer y sufrimiento, como una sombra que acompaña al ser humano y de, a la vez es parte, sobre la psicopatología de la soledad, la interrelación que existe entre soledad y enfermedad mental "es a la vez causa y efecto, es una causalidad circular u recíproca", enfermamos por aislarnos y nos aislamos porque estamos enfermos, "sentirse desesperadamente solo puede ser la causa inicial de un trastorno o su consecuencia", nos explica su relación con trastornos como la depresión y la ansiedad (manías persecutorias, fobia social, trastorno obsesivo compulsivo), impotencia sexual, anorexia y trastorno de personalidad paranoico. A continuación les dejo unos párrafos sobra decir que está ampliamente recomendado.

"En el dolor y en la alegría, en el éxito y en el fracaso, en la aceptación y en el rechazo, en la vida y en la muerte, estamos solos, porque nuestra percepción de las cosas es individual y nunca puede ser del todo compartida; es más, en la mayoría de los casos no lo es en absoluto". 

"La soledad es la sombra que nos persigue y de la que nunca podemos librarnos definitivamente, de modo que lo único que podemos hacer es aprender a gestionarla sabiendo que puede ser una tortura o un placer, según como sea nuestra interacción con ella".

"Soledad y sociabilidad son dos caras complementarias de la medalla que representa el equilibrio sano y funcional de la persona..."

"Las parejas permanecen juntas más por miedo que por amor. La incapacidad de estar solo por temor a un sufrimiento excesivo, más que el deseo, es lo que empuja a unirse a otra persona". 




lunes, 26 de diciembre de 2016

Recomendaciones de fin de año

... Fin de año, fiestas, cenas, compras, vacaciones, y un largo etcétera. Los números, el año, es algo inventado por el hombre, pero dado que requerimos organización, se determinó que necesitábamos una contabilización del tiempo: Un año con tanto número de días, con ciertas semanas, con ciertos nombres. Siendo así, hemos llegado al término de este año 2016, estamos a pocos días de pasar a otro y considero la fecha como un pretexto ideal para reflexionar acerca de nuestra propia existencia, "tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio y coincidir" (canción de Nicho Hinojosa), tantos números, tantos siglos, tantas cosas y vivir... Vivir es lo que estamos haciendo en este preciso momento, obligados a respirar y a sentir, a ver, a pensar. Como somos el único ser sobre la tierra capaz de pensar sobre lo que piensa, ojalá que, entre tantas cosas por hacer en estas fechas, nos detengamos un poco para darle cabida a analizar lo que estamos haciendo con nuestra existencia. A continuación, propongo algunas recomendaciones para pensar sobre ello y pasar al siguiente año siendo un poco más conscientes del gran regalo que tenemos: la vida. 

1. Hazte preguntas: La pregunta es el camino al conocimiento, respóndelas por escrito si se te facilita o simplemente analiza: ¿Cómo fue este año para mí?, ¿Cómo lo viví?, ¿Cuáles fueron mis aprendizajes? ¿Qué me gustó? ¿Qué me desagradó? ¿Me fortalecí? ¿Qué habilidades adquirí? ¿Que agredeces de éste año? Reflexionar sobre nosotros mismos nos permite ser más conscientes de lo que estamos haciendo con nuestra vida, darnos cuenta de qué camino llevamos. 

2. Saca la basura: Basura material y basura mental. En estos días de vacaciones dedica unos días para estar en casa y sacar lo que ya no ocupas, ropa, objetos o incluso muebles que no utilizas y te restan espacio, puedes donar las que se encuentren en buen estado y hacer un bien a la vez para ti y para otros. Y la basura mental se refiere a estos pensamientos que, al igual que las cosas te quitan espacio y no te sirven, creencias limitantes, inseguridades, complejos, despídete de ellos y ve dejándolos, ya no los cargues para el siguiente año. Comienza ligero, saca las piedras de tu mochila. 

3. Replantéate la vida: ¿Cómo ves la vida? Cada uno le añadirá el color según su modo característico de ser, si hasta ahora la has coloreado más bien oscuro, recuerda que han pasado desde la contabilización del tiempo (d.C.) 2016 años, piensa en el año en que naciste, esos años transcurrieron con sus días y sus noches para que tú hayas tenido la oportunidad de estar aquí. Pasarán otros tantos cuando nosotros ya no estemos, así que ÉSTE es TÚ momento de vivir, y hasta lo que se sabe, no habrá otro, ésta es tu vida ¿qué estás haciendo con ella? 



4. Haz las pases: Si hasta el momento has vivido peleado con la vida, con tu pasado o con algunas personas es el momento de ideal para hacer las pases. Por lo que he visto, las personas que viven alimentando rencores u odios, no viven felices y no experimentan una existencia plena, al contrario, suelen enfermarse del cuerpo y del alma porque esos sentimientos profundos de inconformidad los han intoxicado. Acepta tu pasado aunque sea doloroso, déjalo ir, no te aferres a lo que no pudo ser, a lo que te dijeron, o a lo mal que la pasaste porque eso ya no existe más. Si estás enojado con alguna persona, perdona, puede que no se lo merezca pero hazlo por ti, porque te conviene para seguir de la mejor manera posible. 

5. Aprendizaje y fortaleza. La vida es dura y requiere fortaleza. Errores todos cometemos, es nuestra naturaleza imperfecta, pero tratemos al menos de cometer errores diferentes y de aprender de ellos, de sacar el máximo provecho a nuestras experiencias para fortalecernos. Despertar y darnos cuenta de la belleza de la vida, de sus bondades, de que tenemos una nueva oportunidad de comenzar, de disfrutar, de ayudar, de aportar a los demás y a la vida.

¿Cómo quieres comenzar el año 2017? Si tienes alguna otra sugerencia o recomendación con gusto lo puedes publicar aquí o en la página de facebook.

lunes, 10 de octubre de 2016

Sobre los pecados capitales

Hoy en día en que es tan común comer en exceso, flojear de más o tener la mínima paciencia, ¿Cómo podríamos tirar la primera piedra en relación a los pecados capitales? Si encontramos pereza, gula, envidia, ira, lujuria, avaricia y soberbia por donde vayamos. Si la mesura no está de moda, ¿de qué forma entonces podemos conscientizar nuestros vicios?

 Imagen: Óleo sobre madera, "Típtico del jardín de las delicias", Hieronimus van Aeken Bosch, llamado el Bosco, (1503-1515).

Acabo de terminar de leer el libro "los siete pecados capitales" del filósofo y escritor español Fernando Savater, quien tiene la cualidad de no transmitir con complejidad su punto de vista y de dejar algunos cuestionamientos para la reflexión personal. ¿Quién es realmente virtuoso? ¿Aquel que vivió una existencia disipada, y antes de morir decide rectificar su camino con penitencia y moralidad o aquel que siguió en su vida las normas sociales y morales y un año antes de morir decide dedicarse a los vicios y a perjudicar a los demás? ¿A quién de ellos le toca el cielo?

Comparto la opinión del autor de que actualmente, es tan común la tendencia a la impaciencia, a la ira, falta reflexión. Ya no queremos esperar por casi nada y las frustraciones están a la orden del día. 


"No hay nada peor que el que va echando en su mochila todo lo que le causa fastidio hasta que se rompen las costuras y ocurre un desastre. Es más controlable la persona de habitual mal genio que aquella que pierde los nervios ocasionalmente".
 De cualquier forma, la ira está relacionada con los fracasos, las frustraciones y los conflictos de cada quien. ¡Y qué decir de la pereza o la gula, por ejemplo! "La pereza siempre encuentra excusas... Hay muchas formas de pereza; una es, también, desperdiciar el talento, aquellos individuos que no hacen nada para crecer y mejorar sus condiciones naturales". 

Imagen: Óleo sobre tabla, "La mesa de los siete pecados capitales", Hieronimus van Aeken Bosch, llamado el Bosco (Hacia 1450-1516)

"Alguna vez, refiriéndome a Satanás, me he preguntado qué sería de nosotros sin él. Prácticamente nadie nos presta tanta atención como ese celoso enemigo..." Ándale que sin llamarle está tan pendiente de cada uno que siempre nos ha de incitar a hacer algo nuevo en cuestión de pecados: "Cómete las dos rebanadas de pastel", "una no es ninguna", "¡reclámale, es tan injusto!", y un largo etcétera ¿verdad? pero a pesar de lo que nos diga o cuánta atención nos ponga, uno siempre tendrá la última palabra, quiero pensar que todavía uno conserva parte de su voluntad. 



miércoles, 16 de marzo de 2016

Crecer en las crisis

Lo único que es certero en esta vida es el cambio, cambiamos nosotros mismos, cambia los demás, cambian las circunstancias, cambia todo y todo se modifica de manera constante, de ahí las crisis que experimentamos a lo largo de nuestra vida. Crisis existenciales, familiares, laborales, económicas, etc. 

"Crecer en las crisis, como recuperar el equilibrio perdido" de Alejandro Rocamora nos habla precisamente de ello y lo cierto es que todos hemos pasado por alguna en determinado momento de nuestra vida pues como ha escrito el autor "toda crisis supone un cambio y todo cambio supone una crisis". Algunos habrán de tomar las crisis como un 'reajuste' y verdaderamente uno comprende a lo largo de los años que crisis o reajuste supone una adaptación. Quien no se adapta a un cambio hace berrinches a la vida y se sufre extra. Si encontramos en nuestra vida algo que no es del todo satisfactorio ha sea una relación, un trabajo, etc. Debemos analizar si podremos estar mejor realizando cambios, ya sea cambio en nuestra actitud o cambios externos que representen mejoras que aporten bienestar. 

Las crisis no tienen que ser negativas, podemos salir fortalecidos de ellas, incluso habiendo sufrido, admirar y disfrutar más de la existencia. 



"Una persona que ha padecido tiene más posibilidades (si ha sabido metabolizar bien su propia crisis) de ayudar a sus semejantes. Por este motivo siempre 'la experiencia de sufrir', no simplemente de vivir, es un grado. Como expone Jung: " Solo el doctor herido, sea médico o sacerdote, puede curar". 

"La salud mental y la locura son los extremos de un continuo que va entretejiendo la existencia humana. Nunca se está totalmente sano. Sentimos angustia, depresion, ansiedad, pero a pesar de todo seguimos anclados a la realidad y, en mayor o menor medida, somos sujetos de nuestros actos y artífices de lo que hacemos y de lo que no hacemos". 

lunes, 11 de marzo de 2013

Enamórate de ti


"La imagen que tienes de ti mismo no es heredada o genéricamente determinada, es aprendida. No educamos a nuestros hijos para que se quieran a si mismos, al menos de manera sistemática y organizada como en otros aprendizajes  Desde pequeños nos enseñan conductas de autocuidado personal respecto a nuestro físico  lavarnos los dientes, bañarnos, arreglarnos las uñas, comer, controlar esfinteres, vestirnos y cosas por el estilo. Pero ¿que hay del autocuidado psicológico y la higiene mental? ¿Les prestamos la suficiente atención  ¿Los ponemos en practica? ¿Resaltamos la importancia del autoamor?

Las relaciones que estableces con el mundo circundante desarrollan en ti una idea de como crees que eres. Los fracasos y éxitos, los miedos e inseguridades, las sensaciones físicas  los placeres y disgustos, la manera de enfrentar los problemas, lo que te dicen y lo que no te dicen, los castigos y los premios, el amor y el rechazo percibidos, todo confluye y se organiza en una imagen interna sobre tu propia persona. Puedes pensar que eres bello, eficiente, interesante, inteligente y bueno, o todo lo contrario, feo, ineficiente, aburrido, bruto y malo. Cada uno de estos calificativos es resultado de una historia previa".

"En casi todas las épocas y culturas, la belleza física ha sido admirada como un don especial y la fealdad como una maldición de la naturaleza o de los dioses. Aunque sea injusto y no debería ser así  los datos muestran que los juicios hacia las personas hermosas son mas benignos. La contradicción estética-atracción queda en manos de algún mecanismo de la naturaleza aun desconocido que nos empuja hacia alguien que no concuerda con nuestras exigencias de lo hermoso, pero nos atrae pese a todo. Si la convención social hubiese sido mas benigna en sus normas estéticas no existirían los concursos de belleza y se arruinarían todas las empresas que giran alrededor del culto al cuerpo". 

"Lo importante, entonces, no es ser bello o bella, sino gustarse a uno mismo. La belleza es una actitud: si te sientes lindo o linda, lo eres, y eso transmitirás a los demás  pero si aceptas ´pasivamente el modelo de belleza que te imponen desde fuera, terminaras pensando que eres horrible. Arréglate para ti y no para otros. No dejes que los ideales inalcanzables te atrapen". 



sábado, 9 de marzo de 2013

Pensar bien, sentirse bien

"Nada justifica el sufrimiento inútil", en la terapia cogntivo-conductual todo pensamiento influye en el estado de ánimo y nuestros estados de ánimo determinan la manera en la que actuamos. Epicteto señalaba "No son los hechos, sino lo que pensamos sobre los hechos, lo que nos perturba". 

Si hay algo inherente al ser humano y que simplemente no podemos dejar de hacer, es pensar, sin embargo, nuestra mente puede ser nuestra aliada, principal motivadora o ser la generadora de pensamientos negativos e irracionales que nos procuren malestar constante y llegar a enfermarnos emocionalmente. 

Nuestro componente cognitivo determina como nos sentimos, nuestras creencias como interpretamos las situaciones. Cuando realizamos un análisis y registro de nuestros pensamientos, verificamos que no pocas veces somos dados al pensamiento extremista y evitamos la escala de grises. Es importante aprender a pensar mejor, "es una posibilidad que vale la pena ensayar" dice Walter Riso en su libro "Pensar bien, sentirse bien" uno de los mejores que he leído de este autor hasta ahora que comienzo a conocer sus obras; es un libro basado en la terapia cognitiva, es interesante, práctico, concreto, que con seguridad recomendaría ampliamente. 


"Vivimos enfrascados en un dialogo interior interminable donde la realidad externa no siempre tiene entrada. Buda decía que la mente es como un chimpancé hambriento en una selva repleta de reflejos condicionados". 

"No hay percepción total,ente descontaminada, pero de todas maneras hay que intentar viciarla lo menos posible"

"Las generalizaciones apresuradas son peligrosas porque siempre hay excepciones a la regla que puedes ignorar"

"Los pensamientos son las conclusiones a las que llegas después de analizar y procesar los datos. Si estas deducciones son inexactas, distorsionadas o equivocadas es probable que tu salud mental se afecte negativamente"

"La tendencia a utilizar un pensamiento del ""todo o nada" genera muchos problemas. Ver el mundo en blanco y negro nos aleja de la moderación y de la paz interior porque la vida, por donde se mire, esta compuesta de matices. Querer imponer al universo nuestra primitiva mentalidad binaria no deja de ser un acto de arrogancia y estupidez. He conocido infinidad de gente que vive amargada porque los hechos no concuerdan con su punto de vista". 

""Rumiar hace referencia a la costumbre alimenticia de ciertos herbívoros de masticar por segunda vez el alimento. Por analogía decimos que una persona es rumiadora mental cuando piensa de manera reiterada y obsesiva la misma cuestión  Por lo general el pensamiento repetitivo se localiza de manera obstinada en los porque, los como, y los que de una emoción perturbadora, tratando se hallar una solución al malestar. Las investigaciones muestran que en la mayoría de los casos, el alivio no se alcanza. Mas aun el pensamiento reiterativo puede llegar a enfermar a la persona porque actúa como un circulo vicioso que recicla la preocupación y alimenta el esquema negativo". 


jueves, 7 de marzo de 2013

El cerebro y la inteligencia emocional

En la introducción del libro "el cerebro y la inteligencia emocional : Nuevos descubrimientos, del psicólogo estadounidense Daniel Goleman, menciona que antes de ser publicado el Best Seller mundial "La inteligencia emocional", creería haber alcanzado el éxito si escuchaba alguna vez una conversación entre dos desconocidos donde se mencionaran las palabras -inteligencia emocional- y supieran su significado. 

Dieciocho años después de dicha publicación, puedo estar segura que conoce los alcances de su obra.
-Inteligencia emocional- son dos palabras que comúnmente están presentes en mi trabajo, así como en el de miles de profesionales de la salud mental alrededor del mundo. 

(Como paréntesis quiero añadir que efectivamente se conoce, sin embargo creo que así como las ciencias naturales y la historia, es importante contar con una materia de educación emocional en las escuelas de educación básica, enseñando herramientas de vida y gestión de emociones a los estudiantes.)

"El cerebro y la inteligencia emocional: Nuevos descubrimientos", es una especie de continuación de "La inteligencia emocional", es un libro corto de 110 paginas en el que escribe sobre temas como la gestión del estrés, el cerebro social en Internet  autodominio, motivación  las consecuencias del estrés sobre el rendimiento, la empata y la "triada oscura": narcicistas, maquiavélicos y sociópatas, en referencia a datos biológicos. 
Es un buen libro, corto, concreto, que invita a releer "La inteligencia emocional". 

"La neurogénesis nos permite conocer mejor la neuroplasticidad, el hecho de que el cerebro se reestructure continuamente en función de las experiencias que vivimos. Si aprendemos un nuevo swing al jugar golf, el circuito que activamos atraerá conexiones y neuronas. Si modificamos una conducta (por ejemplo, si tratamos de prestar más atención a los demás), habrá un circuito que crecerá para adaptarse. Por otro lado, cuando tratamos de superar una mala costumbre tenemos que enfrentarnos al espesor de los circuitos dedicados a algo que hemos practicado y repetido miles de veces". 

Click aquí para saber más acerca de Daniel Goleman y sus obras

sábado, 16 de febrero de 2013

Sobre los medicamentos

Me gusta realizar una comparación entre la utilización de psicofármacos, con un dolor de cabeza por tensión. Si tomas una pastilla para el dolor, mitiga el síntoma físico, más no la causa, esa debe ser analizada por quien la sufre y trabajar en el manejo de sus interpretaciones y emociones. Lo mismo sucede con el tratamiento psicofármacológico, si no va a acompañado a la par de un tratamiento psicoterapéutico, difícilmente será exitoso, incluso puede volverse una situación crónica.

El doctor en psicología experimental Richard P. Bentall dice: “Escuchemos más al paciente y mediquémoslo menos”, refiere que la psiquiatría tiene una grave dependencia a los fármacos, siendo que en muchas ocasiones funcionarían igual que los placebos.


Personalmente, no aseguraría que un ansiolítico o un antidepresivo debido a sus componentes químicos funcionarían de la misma manera que un dulce en todos los casos. Estoy a favor de una psicofarmacología racional, prudente y ética. Los psicólogos hacemos canalizaciones a psiquiatría, pero no indiscriminadamente. Hay casos graves en los que la medicación es muy efectiva para trabajar mejor con el paciente y otros tantos, cuyo trastorno no amerita dichos medicamentos.  

Obviamente hay que tener mucho cuidado con el uso de estas sustancias, pues una sola pastilla para dolor de cabeza –por citar un ejemplo-, tiene efectos secundarios en el organismo, son sintéticas, hechas en un laboratorio. Hay que verlos como una opción y en casos específicos como parte del tratamiento, es debido anteponer el diagnóstico psicológico antes que llenarse de pastillas.

 La psicoterapia ofrece aprender a manejarnos mejor, en lugar de ser manejados por los medicamentos. Relajarnos utilizando nuestras propias estrategias fisiológicas  en lugar de relajarnos obligatoria y sintéticamente.